Nota del editor: No se alarme, se está superando, y 14 años no han pasado en vano.
Claramente, no es mi idea que sepan que tuve una adolescencia compleja, sino que comprendan que ese libro en particular, lo recuerdo siempre, y de él, quería citar la idea de un dialogo que tuvo Sinclair y Demian (personajes principales). Sinclair, molesto por un personaje "x", reclamaba contra él frente a Demian, quien pacientemente lo escuchó y dijo:
- Finalmente odiamos al resto por lo que no aceptamos de nosotros mismos.
Cuando leí esto, me despegué de las letras y me quedé mirando el mecer de las hojas de un arbol gigante que estaba en el jardin de la casa de mis padres, y nunca lo olvidé...se detesta a quien nos muestra lo pésimo de nosotros mismos, las carencias, los demonios.
Despues de mi último viaje fuera de Santiago, en el que fui a entregar, y recibí x 100 de regreso, me nutrí de información que me pareció apropiada para el tiempo en el que estoy: verdades, mentiras hechas verdades, trucos, más mentiras, en resumen engaño.
Si Una hace un par de meses, tenía una relación de amistad tan fuerte, y ve que en el fondo era un castillo de naipes, se espera que se desemboque el odio y rencor, una destrucción directa a la fuente del mal, y finalmente alejarse, tras dejar las cenizas de un fuego, apagadas con agua, y si no hay agua, se levanta la patita, y se mea bien meao. Pero, ¿saben?, ni para eso alcanza, y me sorprende tanto mi reacción, de no odiar, de al final echarlo pa la talla y sentir lastima. Es cierto que se pueden hacer teorías y predicciones posibles... y que despues de todo, una se termine equivocando, pero en este caso se aplica la ley de 1+1 es Soprole, y esta persona de seguro tendrá el final por el que lucha como Edipo contra el Oráculo. Sola, muy sola, ya que a pesar de sentirse con el poder y la inteligencia (astucia, mejor dicho), de comer pan y pedazo, todo se basa en un juego de dudo, a base de engaños malintencionados...y todos sabemos que la verdad tiene patas cortas. Y siempre existirá esa chispita de amor propio, que nos hará alejar de alguien que por mucho que amemos, nos hace tanto daño.
Agradezco ser una persona, y no una flor. Las flores no caminan ni toman decisiones, esta persona que les escribe toma sus cosas y se va al siguiente banquito. Max Demian finalmente sí tenía razón. No me hace falta, no siento carencias, ni mis errores en su vida, no la odio, ni siento rencor. Quizás dentro de mi, algo le desea suerte, o la valentía que no tiene, para enfrentar médicamente sus problemas.
Adelante estudios.
